Relato (1º parte)
Era lunes por la tarde pero estaba amanciendo. Me desperte de un sobresalto, y me encontraba en medio del desierto. ¿Como habia llegado aqui? Es mas, ¿donde estoy?
Me encontraba semidesnudo, solo vestido con unos vaqueros azules desgastados, con mis zapatillas destrozadas con los años, y sin camiseta. Me miro en los bolsillos, y aun llevo la cartera (y dentro siguen el dinero, las tarjetas, documentacion. Solo falta… Falta su foto).
Decido que no puedo quedarme aqui parado y comienzo a andar, primero a un lado, luego al otro, y tras una hora de deambular por ninguna parte, decido sentarme en medio de la carreta mas cercana. Pienso en lo ultimo que recuerdo: cerre la tienda anoche, fui al bar con los chicos y alli conocí a Christine, y me enamoré de ella a los diez minutos. No solo es que fuera preciosa (que lo era), sino, que nunca habia tenido una conversacion asi con nadie… Por lo menos desde despues de conocer a June. Hace tres semanas me dejó, se fue con Charlie, y no he vuelto a saber de ella, y la verdad sea dicha, me estoy volviendo loco con ese tema. No he dejado de pensar en ella desde que se fue, hasta ayer por la noche. Las tres horas que hable con Christine me hicieron retroceder, volver a tener ventiun años, nose si me explico. Tengo treinta y seis años, trabajo en mi propia tienda de discos y tengo casa propia, pero al estar a su lado me sentia como… Joder, pues eso, como si aun estuviera en la universidad (la dejé al tercer año, por motivos que ya explicare, porque ahora no importan nada), viviera con mis padres y solo hubiera tenido una novia: vamos, que estaba nervioso a mas no poder, todo el rato pensando en frases ingeniosas para que piense que tengo estilo, pero sin ser excesivamente infantil, para que no me tome por idiota. Ya sabeis a lo que me refiero.
Cuando se fue y me volvi a quedar solo con Mark y Jack me deprimo muchisimo. Estan hablando sobre el ultimo disco de Oasis y de cuanto van a tardar en matarlos a tiros con la revolucion musical que desde hace años planeamos en la tienda cuando no hay clientes que atender (que suele ser el ochenta por ciento del tiempo, el noventa por ciento de los dias). Mientras discuten me termino mi quinta pinta de lager, y todo me empieza a dar bastantes vueltas. Decido volver a mi piso, dando un paseo ya que el pub no esta lejos, y cuando llevo recorridas unas cuantas manzanas, recuerdo que me derrumbé. Llovia a cantaros y la vi pasar. Los vi pasar. June y Charlie, en el coche de él.
Despues de aquello solo queda el vacio, y ahora estoy aqui tirado, en medio del desierto de yo que se donde, sin fuerzas. Tengo que averiguar donde estoy, quien me ha dejado aqui, porque cojones me han robado la camiseta, y lo mas importante, quien se ha llevado su foto, la foto de June…


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