Aloha nocturno (30)
Aloha.
Hace muchísimo que no escribo nada mío por aquí, y ya va siendo hora, aunque solo lo haga para despedirme por vacaciones. Mañana mismo marcho de aquí hacia El Campello, hasta el día 25, más o menos (realmente hasta que me salga de las narices, pero bueno). Prometo fotos y nuevos cuentos/historias, que a pesar de estar falto de imaginación, se me da bien improvisar chorradas.
Por lo demás, poco que contar. Kuonoono cada vez está más enamorada (de su novio, obviamente), y yo cada vez más tranquilo (no se podría decir feliz, pero el estarlo debe ser una sensación parecida, desde luego), a pesar de no poder quitarmela de la cabeza.
Pero bueno, soy un jodido imbecil, ¿no?
Aloha a mahalo.


Escribe un comentario